VACUNA ANTIVEJEZ

Escrito por regeneracioncelularenchiapas 14-06-2010 en General. Comentarios (2)

La vacuna antivejez tiene la capacidad de devolverle salud, vitalidad y poder vivir más con una condición física, mental y una apariencia mucho menor a la edad biológica real de cada persona que se somete al tratamiento cada 2 ó 3 años. Podemos decir con orgullo, a las puertas de un nuevo milenio, que la vacuna no puede retroceder el tiempo para transformar a una persona de 60 años en una de 40, ni lograr que una persona de 55 años recobre la que tenia a los 20 años, pero lo que si estamos completamente seguros y satisfechos es que con la vacuna es posible, sin grandes dificultades, parecer diez (10) años más joven de la edad real o cronológica; además de conservar en gran parte la vitalidad y la libido de la juventud que en muchos casos la creemos pérdida.


Esperamos que con
la vacuna, este nivel para el nuevo milenio esté en un promedio de 80 hasta 100 años de vida, útil y activa lucido 100% y con la apariencia física siempre menor. ¿En qué consiste exactamente la vacuna antivejez? Simplificando, diremos que es la inyección en el cuerpo de cientos de millones de células y de diminutos conjuntos celulares. Se calcula que, en el interior de nuestro cuerpo, muere cada segundo unos cincuenta millones de células, reemplazadas por otras tantas. Sin embargo, cuando estamos enfermos o envejecemos prematuramente, disminuye la calidad y cantidad de dicha sustitución, y las células que reemplazan las antiguas son imperfectas. Cuando se fabrican las piezas de un automóvil a partir de un molde o plantilla, se reproducen miles de ellas idénticas. Pero si existiera una pequeña abolladura o defecto en alguno de esos moldes, las piezas que se reproducen resultarían defectuosas. Lo mismo ocurre con el cuerpo humano. Cuando uno de sus órganos, la piel, el hígado, el corazón o la médula espinal, por ejemplo, queda dañada por la acción de toxinas, infección, enfermedad, nicotina o alcohol, las células no se moldean con la misma perfección que el modelo primitivo. Gracias a la vacuna, el órgano o tejidos dañados reciben un nuevo molde celular, a partir del cual puede volver a componer el órgano correspondiente.

 

Cuestionario

Tome esta prueba simple para ver si Vacuna Antivejez puede ser para usted:

 

¿Siente que se está poniendo viejo?

¿Tiene dificultades de mantener el nivel de energía a lo largo del día?

¿Siente que su fuerza e Histamina han disminuido?

¿Tiene problemas para mantener su peso?

¿Siente que su porcentaje de grasas y colesterol aumentan?

¿Tiene más dolores corporales (musculares, óseos) que antes?

¿Siente pérdida de sueño?

¿Tiene pocos deseos para el sexo?

¿Siente que ha disminuido su capacidad retentiva y de memoria?

¿Tiene caída del cabello regularmente?

¿Siente problema de tensión arterial (tensión baja o alta)?

¿Tiene mareos regularmente?

¿Siente debilidad general por mucho tiempo?

¿Tiene su piel más seca y arrugada?


Si usted contestó SI a tres o más de estas preguntas, usted podría ser una de las muchas personas que necesitan este tipo de tratamiento, como único sustituto al desgaste inexorable al paso de los años.

 

Efectos Secundarios


En algunas ocasiones pueden aparecer aureolas rojas grandes en el lugar de la inyección. También en muy contadas ocasiones se puede presentar taquicardia o baja de tensión.

 

HISTORIA:

 

La vacuna es el implante de suspensiones de tejidos y componentes celulares que proviene de ovejas no natas y extracto placentario que hemos incorporado inductores hormonales y enzimas que son de vital importancia para el complejo y completo desarrollo celular del ser humano. Esta terapia representa décadas de estudios, ensayos y pruebas efectuadas por Médicos y Biólogos que utilizaron la opoterapia para curaciones en seres humanos (Voronoff, Bogomoletz Fischer, Filatow, Niehans, Stein, Denis etc.). Desde que se instituyó el transplante de sangre (Transfusión) se ha seguido consolidando la opoterapia humana (Barnard) con transplantes de corazón, riñones, etc. La medicina moderna, por otra parte, se apoya en muchos productos derivados de extractos orgánicos. Basta, referirnos a las insulinas de origen porcino; a las antitoxinas estrógenos y gamma globulina de origen equino; a los extractos de bilis e hígado de buey; a los derivados del hígado de Bacalao, etc. cuyas bondades terapéuticas nadie pone en duda.