Efectos adversos asociados al tratamiento con factor de transferencia

Escrito por regeneracioncelularenchiapas 06-12-2010 en General. Comentarios (0)

Efectos adversos asociados al tratamiento con factor de transferencia. Ciudad de La Habana, 2004

 

María Aida Cruz Barrios,1 Blanca Nieves Rodríguez Montiel,2 Juan Antonio Furones Mourelle,1 Liuba Alonso Carbonell,3 Dulce María Calvo Barbado4 y José J. Rego Hernández5

 

RESUMEN

 

El factor de transferencia constituye un inmunoestimulante que se emplea en una amplia gama de enfermedades. Su seguridad ha sido evaluada en los ensayos clínicos pre-registro, pero no así en investigaciones poscomercialización, por tal motivo se realizó un estudio observacional y multicéntrico de vigilancia activa, en pacientes tratados con factor de transferencia en 11 hospitales de la Ciudad de La Habana , para identificar los eventos presentados durante el tratamiento, así como clasificarlos según su causalidad y gravedad. La información fue recogida por el médico inmunólogo de cada hospital y supervisada por el farmacoepidemiólogo hospitalario. Durante el tratamiento se obtuvo información de 387 pacientes y se reportaron 133 eventos en 86 casos (22,2 %). Los más frecuentes fueron fiebre, dolor y eritema en el sitio de la inyección, cefalea y diarrea; el 92,5 % de los eventos observados fueron leves. El 27,8 % se clasificó como definitivamente provocados por el fármaco, estos últimos relacionados con la vía de administración. El factor de transferencia resultó un medicamento seguro en los pacientes observados.

 

Cuando se introduce un medicamento en el mercado se conoce poco sobre su seguridad, básicamente porque un número reducido de personas seleccionadas ha estado en contacto con este por un corto tiempo y además en condiciones especiales, como las que se dan en los ensayos clínicos. Por lo tanto, es necesario conocer qué efectos indeseados

puede provocar este fármaco cuando lo emplee un mayor número de personas, por largos periodos y en las condiciones de la vida real: con otras enfermedades concomitantes, asociado con otros medicamentos, con menor observación por el

personal médico, junto a la posible automedicación, etcétera. La Farmacovigilancia es la actividad que sistematiza la detección, el registro, la notificación y la información de los efectos indeseados ocasionados por los medicamentos después de su comercialización, permite determinar su posible causalidad, frecuencia de aparición, gravedad y establecer las medidas preventivas que llevan al uso más racional de medicamentos y a una favorable relación beneficio/riesgo.1,2 Esta vigilancia farmacológica le brinda la posibilidad a las autoridades sanitarias de tomar decisiones sobre las ventajas de la

utilización de los medicamentos, o la supresión de su comercialización teniendo en cuenta los resultados, favorables o no, de dicha relación. En Cuba se comercializa un hemoderivado, el factor de transferencia (FT), conocido comercialmente como Hebertrans, que se utiliza desde hace más de 20 años en muchos trastornos clínicos asociados con estados de inmunodeficiencia celular: enfermedades infecciosas (virales, bacterianas, micóticas y parasitarias), neoplasias y otras enfermedades. Su eficacia fue demostrada en los ensayos clínicos pre-registro, en ellos la reacción adversa que se ha

asociado con su administración es un ligero eritema en el sitio de inyección en el 2 % de los casos.3,4 En la literatura revisada no se encontraron estudios que describan o evalúen los efectos indeseados del factor de transferencia (FT) en las condiciones de la práctica médica habitual, por lo que su relación beneficio/riesgo no se conoce.

 

El objetivo de esta investigación fue identificar los efectos indeseados asociados con la administración del FT, así como determinar su relación de causalidad y gravedad en las condiciones de la práctica clínica diaria.

 

MÉTODOS

 

Se realizó un estudio observacional, descriptivo, prospectivo y multicéntrico.

 

Con el propósito de obtener mayor información, se registraron todos los eventos que se presentaron y no solo la sospecha de reacción adversa al FT, entendiéndose por evento cualquier acontecimiento clínico o de laboratorio que se presentara en el paciente durante el tratamiento con este fármaco.

 

Se observaron los eventos presentados en todos los pacientes a quienes se les prescribió FT de abril de 2001 a abril de 2002, en la consulta externa o en las salas de ingreso de 11 hospitales de Ciudad de La Habana (clínicos quirúrgicos “Salvador Allende”, “Calixto García”, “10 de Octubre”, “Julio Trigo” y “ Manuel Fajardo” ; los pediátricos de Centro Habana, “A. Aballí” y “William Soler”, Oftalmológico “Ramón Pando Ferrer”, los institutos de Hematología e Inmunología y el de Oncología y Radiobiología).

 

Se empleó un método de supervisión intensiva en el que el médico prescriptor de FT recogía mensualmente todos los eventos que presentaba el paciente durante el tratamiento, bajo la supervisión del farmacoepidemiólogo hospitalario. Además del tipo y del número de eventos presentados durante el tratamiento con FT, se evaluaron también las variables causalidad y gravedad de cada uno de ellos así como la edad, el sexo y el esquema de tratamiento empleado.

 

En modelos confeccionados al efecto se recogieron los datos de los pacientes por los médicos prescriptores. Los eventos fueron analizados de forma individual y posteriormente discutidos por los autores para valorar la atribución causal y la gravedad de estos, teniendo en cuenta las categorías empleadas en The Uppsala Monitoring Centre1 y los criterios de Naranjo,2 respectivamente.

 

Para el análisis de los datos se utilizó estadística descriptiva, distribución de frecuencias y porcentaje de las variables empleadas.

 

RESULTADOS

 

Se incluyeron 425 pacientes en los 11 hospitales participantes, sin embargo, en 38 casos (8,9 %) no se recogió adecuadamente la información, por lo que la observación quedó reducida a 387 pacientes

 

La mediana de la edad de los pacientes observados fue de 29 años (DE: 22,37) con un rango que osciló entre 1 y 79 años.

 

Se presentó al menos un evento adverso en 86 pacientes. En la mayoría de ellos solo se reportó 1 ó 2 eventos, aunque en un paciente se registraron 6 eventos durante el tratamiento con FT.

 

En los 86 pacientes, se registraron 133 eventos, en algunos casos como ya se mencionó, más de un evento por paciente. La mayoría de los eventos se consideró como posiblemente provocado por el fármaco.

 

En relación con la gravedad, el 93,2 % de los eventos registrados fueron clasificados como leves. Siete eventos (5,3 %) fueron valorados como moderados: a) erupción cutánea máculo papular pruriginosa y generalizada en un niño de 13 años ingresado por una meningoencefalitis bacteriana que requirió prolongación de su hospitalización; b) malestar general en un hombre asmático de 49 años que fue baja laboral; c) hiperglicemia detectada en un hombre asmático de 47 años durante el tratamiento con FT; d) accidente transitorio isquémico en una paciente de 58 años con infecciones respiratorias a repetición; e) cólico nefrítico en una paciente de 19 años tratada con FT por herpes simplex; f) astenia y malestar general en un niño de 12 años que fue baja escolar por más de 3 días y g) diarreas en un niño de 2 años con diversas infecciones a repetición que requirió reposo por más de 3 días.

 

Ningún evento se evaluó como grave, sin embargo, dos (1,5 %) fueron fatales: la muerte de un paciente de 76 años con insuficiencia respiratoria y la de una mujer de 47 años con neoplasia de mama.

 

Se detectaron 49 eventos en los 35 pacientes cuyas edades estaban comprendidas entre 0 y 14 años; se encontraron entre las más frecuentes fiebre, diarreas y eritema en el sitio de la inyección. Dolor en el sitio de la inyección y fiebre constituyeron los más frecuentes de los 42 eventos presentados en 27 pacientes con edades entre 15-29 años.

 

La cefalea fue el evento que más se reportó en 17 pacientes de 45-59 años, mientras que en aquellos de más de 60 años predominó también la fiebre entre los 10 eventos reportados en este grupo de edad.

 

Se registraron más eventos en mujeres (45 pacientes, 80 eventos de los 133) que en hombres, aunque en igual proporción entre sexos en relación con el tipo de evento, excepto para la cefalea que se presentó más en mujeres que en hombres, 10:1.

 

Al analizar el total de unidades de FT administradas a los pacientes y cuántos de ellos presentaron eventos, se observa que aquellos que recibieron menos unidades presentaron más eventos.

 

DISCUSIÓN

 

Durante el tratamiento con FT, la mayoría de los eventos que se reportaron fueron leves y de ellos los considerados como definitivos, fueron los efectos locales relacionados con la vía de administración, mientras que los fatales no fueron relacionados con la administración del fármaco. Estos resultados hablan a favor de la seguridad del FT.

 

Teniendo en cuenta la infranotificación que caracteriza al reporte espontáneo de reacciones adversas a los medicamentos,5,6 se empleó una vigilancia intensiva en la que cualquier acontecimiento clínico que refiriera el paciente o se constatara por el médico fue registrado, es decir, el médico prescriptor no tenía que preguntarse si el evento era o

no provocado por el fármaco, de esta forma se pudo recoger mayor información. Este método no ha sido empleado por otros autores, pues no tenían como objetivo identificar reacciones adversas al FT.7-11 Así, esta investigación es la primera en tratar la seguridad del FT como objetivo principal.

 

Los eventos que se consideraron como reacciones adversas definitivamente provocadas por el FT fueron aquellos relacionados con la vía de administración, en ellos la secuencia cronológica entre la administración del fármaco y el evento fue adecuada, y no existió otra causa alternativa que los produjera. La mayoría de ellos se repitieron en cada exposición al fármaco. Cuando los pacientes terminaron el tratamiento estos eventos no se repitieron.

 

En los eventos clasificados como reacciones adversas probables se tuvo en cuenta la secuencia temporal adecuada y que no existía la posibilidad de que se pudiera explicar por otra causa, sin embargo, eran manifestaciones muy inespecíficas (fiebre, malestar general, cefalea y dolor muscular) y no hubo re-exposición al FT para poder evaluarlas como definitivas.

 

Para los eventos evaluados como posibles reacciones adversas del FT la secuencia temporal era razonable pero existían causas alternativas que también podían explicarlos, ya fueran enfermedades concurrentes o fármacos administrados conjuntamente o con anterioridad al tratamiento actual.

 

Se consideraron como condicionales eventos de los que se necesita más información para evaluarlos y como improbables aquellos para los que la secuencia temporal fue biológicamente improbable y además existían causas alternativas que los explicaban mejor.

 

El desenlace favorable de casi la totalidad de los eventos que se reportaron durante el tratamiento también apoya el criterio de inocuidad del FT.

 

Los 2 desenlaces fatales que se presentaron, no se consideraron relacionados con la administración del FT. Uno de ellos es el de un paciente del sexo masculino de 76 años de edad que ingresó con una bronconeumonía e insuficiencia cardíaca descompensada a quien se le indicó 1 unidad de FT en días alternos hasta completar 6 bulbos, pero solo recibió 2 dosis pues el médico de asistencia se lo retiró ante la insuficiencia respiratoria que presentó, agravó el cuadro clínico y falleció el mismo día que se retiró el fármaco; la necropsia informó que la causa indirecta de la muerte fue una bronconeumonía

bilateral abscedada y la básica una bronconeumopatía crónica. También se evaluó de improbable la muerte de una paciente del sexo femenino de 58 años de edad con neoplasia de mama y metástasis generalizadas que fallece en su casa; hacía 2 meses que había comenzado el tratamiento con FT a la dosis de 1 unidad semanal durante un año, recibió hasta su fallecimiento 8 unidades en total. La causa indirecta de la muerte en el informe forense destaca metástasis pulmonar bilateral y la básica un carcinoma ductal infiltrante de la mama derecha operada.

 

Debido a la gran variedad de esquemas de tratamiento empleados, 12 se analizó el total de unidades de FT recibidas durante el tratamiento y se observó que a medida que estas aumentaban no se reportaban más eventos, por lo que no parece que exista relación entre estas variables.

 

Algunos sesgos pudieron estar presentes en esta investigación, como el que los médicos registraran solo aquellos eventos que ellos consideraban como provocados por el FT y no todos los que se presentaran, o el de memoria por parte de los pacientes, teniendo en cuenta que eran interrogados mensualmente. Sin embargo, a pesar de estas y otras limitaciones (falta de un grupo control, por ejemplo) la investigación fue capaz de generar una señal: el FT parece ser un medicamento seguro en la práctica clínica diaria.